Si sientes que tus músculo se contrae de manera permanente, el oxígeno se te va agotando, se te irritan las terminaciones nerviosas y te empieza a dar calambre o espasmo. Durante el embarazo es es algo normal que se presenten estas condiciónes, debido a que nosotras las mujeres presentamos una demanda mayor de calcio y magnesio.

Además, la presión que ejerce el útero y el sobrepeso ya en el último trimestre, afectan directamente a los miembros inferiores y a la musculatura del dorso lumbar.  Por esta razón es muy normal que una gestante avanzada sienta dolor cuando está sentada durante todo el día en su lugar de trabajo, ya que no se están estimulando los músculos.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo para que se presenten los espasmos durante el embarazo son el hipotiroidismo, el exceso de ejercicio, la fatiga, el alcoholismo, la deshidratación, una alimentación inadecuaday/o una gestación múltiples. En las mujeres obesas, al realizar un mayor el esfuerzo para lograr cualquier movimiento, se incrementa la posibilidad de calambres. Cuando el dolor persiste y no se controla, la embarazada puede demandar fisioterapia.

No se debe confundir la tromboflebitis con los calambres, ya que tienen orígenes distintos.  Los calambreso espasmos se relacionan con el estiramiento de los músculos; en cambio, la tromboflebitis obedece a una falla en la circulación, que suele presentarse por el aumento de la presión del abdomen a nivel de la vena cava y los femorales.

Si se sufre de un espasmo, no tiene sentido esperar pedir una cita con el médico, se necesitará aliviar este dolor tan terrible, de una manera inmediata. En la mayoría de casos, los remedios caseros resultan suficientes. Hay varias alternativas para combatir los calambres. Si padeces de espasmos durante el embarazo, puedes tratarlos con estos 4 remedios caseros:

1.-Vinagre de manzana: Un par de cucharaditas de vinagre de manzana mezcladas con agua es muy eficaz para ayudara relajar los músculos. Tomar por lo menos 1 hora antes de dormir.  Vale destacar que el vinagre siempre debe diluirse antes de su consumo y nunca ingerirse puro por su extrema acidez.

2.-Calor para aliviar los músculos engarrotados: En la mayoría de los casos, los músculos engarrotados son músculos que han sido sobre exigidos y la aplicación de calor ayudará a relajarlos, por esta razón, se recomienda tomar un baño caliente a menudo para aliviar los calambres. Incluso, una toalla remojada en agua caliente o una botella llena agua tibia aplicadas directamente en la zona afectada, proporcionará bastante alivio. Si se tienen síntomas de espasmos durante la noche, colocarse unos calcetines antes de ir a la cama puede ayudar. Aunque no existe ninguna explicación científica, se ha comprobado que las personas que sufren calambres en las piernas por las noches suelen tener los pies fríos.

Los calcetines ayudan a mantener el calor en esta zona del cuerpo, evitando la aparición de los espasmos.

3.-Hidratación: En muchos casos, los calambres aparecen producto de la deshidratación y simplemente, el beber mucha agua ayudará a prevenir la aparición de estos.

4.-Calcio y Potasio: Los músculos también se ven influenciados por la cantidad de calcio y potasio dentro y fuera de las células. Durante el embarazo es necesario vigilar la dieta, evitando que el cuerpo tenga deficiencias de estos micronutrientes tan importantes. La mujer embarazada debe asegurarse de comer bien y recibir la cantidad de nutrientes necesaria. El magnesio es imprescindible para el movimiento muscular y la circulación. Por ello, se aconseja consumir multivitamínicos yalimentos como el salvado de trigo, las almendras, la melaza, los granos, el aguacate y las frutas deshidratadas, como las ciruelas.  El potasio puede obtenerse del cambur, por ejemplo.

Recomendaciones

  • Las gestantes deben estirar sus piernas y pantorrillas siempre antes de acostarse y hacer algunas flexiones de pie. Se recomienda hacer unos 20 minutos de este tipo de ejercicios diariamente, antes de ir a la cama, aseguran los obstetras.
  • Si se hay un calambre sorpresivo, se recomienda estirar la pierna encalambrada, flexionar los pies hacia arriba y mover los dedos. Si es muy fuerte, aplicar calor local y hacer masajes suaves.
  • Usar zapatos cómodos, sin tacón, y no ponerse calcetines ajustados.
  • Tratar de relajarse. El estrés y las tensiones también se ven reflejados en los calambres o espasmos nocturnos.
  • Descansar lo suficiente. La falta de sueño y el agotamiento físico también pueden ocasionar espasmos.

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