Posiciones de hacer el amor en la ducha para quedar embarazada

Traer un hijo al mundo es el sueño de todas las mujeres, cuando se piensa tener un hijo lo primero que se viene a la mete es tener sexo, y como no esa es la forma en que todos los seres vivos nos reproducimos. Si has probado de todo para quedar embarazada y tus métodos no han surgido efecto es hora que pongas más picante en la cama.

Ser más aventurera en la cama es el paso principal que debes dar si quieres tener un bebe hermoso en tus brazos.

Artículos que me ayudaron a mi y a muchas mujeres embarazadas:

A continuación te presentaremos las mejores posiciones para procrear, ten en cuenta que la finalidad de realizar estas posturas es que el espermatozoide  llegue lo mas cerca posible del cuello uterino y así será más fácil la fecundación del ovulo.

No luches contra la gravedad se recomiendan posiciones donde la mujer este abajo, así que si deseas ser dominante en la cama lo mejor es que lo dejes para otra ocasión.

Posiciones de hacer el amor en la ducha para quedar embarazada

  1. Clásico misionero

En esta posición el hombre está sobre la mujer, la dama se encuentra tendida sobre la cama con las piernas abiertas. El hombre pude apoyarse sobre las rodillas para lograr una mejor penetración, también es válido usar una almohada para levantar la caderas de la mujer.

  1. De espaldas

En esta posición la mujer se coloca como si estuviese gateando, hombre se pone detrás de ella y la penetra por la vulva, esta posición es más conocida como la posición del perrito, es muy efectiva ya que la penetración es más fuerte y el pene entra más lejos en la cavidad vaginal.

Otros consejos importantes es que aumentes la frecuencia de tus relaciones sexuales y que no tomes una ducha inmediatamente después del sexo, trata en lo posible de quedarte recostada por lo menos unos 30 minutos. Otro factor importantes es que no seas tan obsesiva y te relajes a la hora del coito llegar al orgasmo es fundamental para quedar embaraza.

Posiciones seguras durante el embarazo

Aunque muchas culturas y religiones han relegado a lo largo de los siglos del sexo durante el embarazo, hoy en día,la ciencia es unánime: practicar el sexo durante la gestación no comporta ningún riesgo para la madre ni para el futuro bebé,  si el embarazo trascurre con normalidad.

Por lo tanto, el embarazo no es una excusa para renunciar ala vida sexual durante nueve meses.

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Y es que además de la relajación y el placer que produce, el sexo durante el embarazo refuerza la complicidad entre los miembros de la pareja, en un momento en que los cambios físicos en la mujer y el papel de futuros padres ocasionan mucha inseguridad y dudas.

Eso sí, mientras transcurren las semanas, habrá que ir adecuando las relaciones al volumen de la barriga, sobre todo, en el último trimestre, cuando las proporciones de esta obligan a modificar las posturas y a tomar ciertas precauciones.

En estos momentos es muy importante que la pareja se sienta unida y pueda expresarse con toda libertad sobre sus deseos y sus preocupaciones, evitando así cualquier malentendido. Una sexualidad plena durante el embarazo permitirá que la pareja se reencuentre más fácilmente después del parto, ya que no habrá una abstinencia demasiado larga ni brusca.

Cambios en la libido durante el embarazo

Libido: Deseo de placer, en especial de placer sexual.

El deseo sexual de ambos miembros de la pareja puede cambiar durante el embarazo. Los estudios al respecto muestran gran variabilidad: mientras que para algunos hombres la mujer embarazada resulta muy sexy, a otros se les quitan las ganas, y los hay que incluso no toleran acercarse a una mujer que está punto de convertirse en madre.

Por parte de las mujeres, algunas se concentran tanto en el embarazo que se olvidan de su pareja, mientras que otras ven incrementado su deseo de forma considerable.

En cualquier circunstancia,  la compresión y el respeto mutuo son fundamentales. Si no hay deseo en alguna las partes, se puede probar con juegos, caricias, masajes sensuales, masturbación o sexo oral, como sustitutos del coito, una fórmula que también puede aplicarse en el caso de que el médico recomiende la no penetración.

Probablemente, el sexo en el embarazo no transcurra igual que antes. Algunas posturas que se practicaban con normalidad deberán ser evitadas ya que la embarazada, en ningún momento, debe sufrir de presión, dolor o incomodidad durante el coito y además que,en el último trimestre de la gestación, puede perder cierta flexibilidad debido al peso y tamaño de la panza.

5 posiciones seguras para el sexo durante el embarazo

Las posturas más aconsejables durante esta etapa son las que no generen presión abdominal en la embarazada.  La mujer debe procurar en todo momento sentirse cómoda, para lo cual pueden utilizarse cojines o almohadones para apoyarse.

1.-De lado

ambos de costado con el pecho del hombre pegado a la espalda de la mujer. Esta postura es de las mejores durante el embarazo, ya que no se ejerce presión alguna sobre el abdomen y los pechos de la mujer.  También sirve la misma postura pero acostados de frente y a lo largo, formando un poco de ángulo entre los dos torsos para no ejercer presión en el vientre de la mujer, aunque en este caso,  la penetración que se logre será poco profunda.

2.-La mujer sentada sobre el hombre

El hombre puede permanecer acostado o sentado, lo que le permitirá a la mujer ejercer un mayor control sobre los movimientos, el ritmo y la penetración.

3.-Posición de gateo

La mujer puede ponerse con los brazos y las rodillas apoyadas  y el hombre detrás, arrodillado o de pie, si ella se coloca al borde de la cama. De esta manera,  no existe presión y el vientre no pesa.

4.-Coito de pie

Con la mujer recta o algo inclinada hacia delante, contra la pared o con un buen apoyo, y el hombre detrás, controlando totalmente la penetración.

5.-El misionero

El hombre encima de la mujer, la cual se colocará tumbada, boca arriba.  Esta postura continuará siendo perfecta hasta que el embarazo se encuentre muy avanzado.  Para los últimos meses, la mujer no debe reposar sobre su espalda por mucho tiempo ni mucho menos, aguantar el peso de su pareja sobre su vientre. Si se desea practicar esta posición, el hombre debe colocarse encima sosteniendo su propio peso con las manos para no ejercer presión sobre la barriga de la madre.

Si por alguna razón el médico desaconseja practicar sexo con penetración, habrá que consultarle sobre la posibilidad de mantener otro tipo de contacto íntimo.