Muchas veces las mujeres luego de enterarse de que están embarazadas suelen cuestionarse cualquier síntoma, molestia o sensación (Dolor de vientre) que sea indicativo de algún mal mayor. Sin embargo, es normal sentirse preocupada y procurar que el embarazo transcurra de la mejor manera. El proceso de gestación luego de la concepción suele venir acompañado de algunos síntomas y cambios a los cuáles no solemos estar acostumbradas, por lo cual viene la duda y preocupación, más si es nuestro primer embarazo.

Dolores de vientre en el embarazo ¿Primer trimestre?

Los especialistas afirman que los dolores de vientre (abdominales) y uterinos son normales y frecuentes durante los primeros meses del embarazo, especialmente durante el primer y segundo trimestre. Estos suelen aparecer y desaparecer de un momento a otro, espontáneamente, y localizarse en distintas zonas. Pero no debemos poner mayor atención a estas molestias a menos que vengan acompañadas de síntomas más graves.

Causa de estos dolores

Pueden ser cólicos, estirones de los músculos, entre otras causas, por lo cual debemos estar atentas ante su intensidad y los efectos colaterales que puedan traer, ya que de lo contrario pueden ser evidente señal de que algo no anda bien con el desarrollo del bebé.

Primeras semanas y sus principales Causas del Dolor

Estos dolores abdominales pueden tener origen en distintas causas, tan variadas y que se hacen presente durante los primeros meses. En primer lugar, tenemos una de las causas más comunes de este tipo de dolor y se debe a los estirones de los músculos del abdomen. Es normal sentir una leve sensación de molestia mientras nuestro abdomen se adapta para albergar al bebé mientras se desarrolla el embarazo.

En segundo lugar, tenemos el estiramiento de los ligamentos uterinos.  Esto produce molestias debido al crecimiento del útero, y suele recordarnos a ese dolor menstrual tan recurrente una vez por mes que se localiza en la pelvis e ingle. Este tipo de estiramiento es normal sentirlo durante el primer trimestre, pues será el periodo durante el cual se den los primeros cambios en nuestro cuerpo en función del proceso de gestación.

En tercer lugar, podemos hablar de los cólicos y por lo general estos suelen reflejarse en la parte abdominal a través de una sensación de hinchazón, debiéndose a los distintos cambios y contracciones en el útero manifestándose durante el embarazo. Otra razón por la cual podemos sentir dolores en el abdomen es a causa de molestias intestinales, y se debe principalmente a que durante el embarazo nuestro proceso digestivo suele hacerse más lento y se evidencia a través de distintas molestias abdominales por el gas retenido. Nada de qué preocuparse.

A partir del segundo trimestre, los dolores serán principalmente producto de las contracciones, y si se es primeriza será complicado identificar este tipo de dolor, aunque los médicos afirmen que serán normales durante este tiempo mientras no sean agudas y fuertes. Solo deberás estar atenta a la gravedad e intensidad de los dolores, y mientras no estén acompañados de señales graves, con reposo y una buena postura podrás disminuir las molestias.

Dolor bajo el vientre en el embarazo tercer trimestre

Generalmente los dolores abdominales durante los primeros meses del embarazo no suelen ser motivo de mayor preocupación, sin embargo, existen otros casos en los cuales estos son claras señales de graves problemas en el proceso de gestación del bebé.

Dolores agudos en una zona específica del abdomen, hemorragias vaginales, vomito, fiebre alta, entre otros síntomas, suelen ser indicios de un problema mayor con el embarazo y pueden indicar un aborto espontáneo, un parto prematuro o desprendimiento de la placenta, solo por mencionar algunos de los problemas que representan estos malestares.

Es por ello que ante estas señales acudamos a nuestro médico de confianza inmediatamente para evitar una tragedia mayor. Un aborto espontaneo conlleva una continua y abundante pérdida de sangre acompañado de un fuerte dolor abdominal agudo que puede hacerse presente incluso durante días después del aborto. El parto prematuro comparte los mismos síntomas acompañados de contracciones dolorosas y pérdida de fluido vaginal. Si no se atienden con urgencia, este tipo de incidentes pueden llevar a la muerte a la embarazada.

Otras causas de fuertes dolores en la zona abdominal que pueden ser motivo de preocupación son apendicitis, cálculos en los riñones, malestares estomacales o incluso fibromas en el útero, ante lo cual se debe recibir atención especializada para evitar mayores complicaciones con desarrollo del embrión.

Como Aliviar Los Dolores Abdominales Durante el Embarazo

A menos que sean dolores severos que requieran de atención médica inmediata, siempre podremos encontrar soluciones y remedios que alivien el dolor abdominal al principio, durante y final del embarazo desde nuestro hogar. Nunca faltarán los remedios caseros que nuestras abuelas nos recomiendan para encontrar alivio de manera natural.

La infusión de flor de anís, o manzanilla será un bálsamo que nos ayude a erradicar o disminuir el malestar por contracciones o complicaciones estomacales. Estas bebidas no representan un riesgo para el bebé por su origen natural y suelen ser efectivas al momento de combatir este tipo de dolor. También podremos caminar y hacer ejercicios ligeros que nos ayuden a liberar el gas retenido debido a la lentitud de nuestro proceso digestivo, siempre cuidando de no hacer movimientos bruscos o sobrecargados que puedan afectar al embrión.

Un baño con agua tibia puede servir de igual manera para mitigar los dolores en la zona abdominal, además de ayudarnos a conseguir una mayor relajación. Recuerda, no debe ser agua caliente. No debemos subestimar el efecto del reposo, por ello también es recomendable descansar y no sobreexcitarnos. Son muchas las ideas que pueden contribuir a aliviar nuestras molestias, así que solo debemos cumplirlas al pie de la letra por el bienestar del bebé y de nosotras.

Hay que estar al pendiente de los dolores abdominales o uterinos y aprender a diferenciar la frecuencia e intensidad de cada uno de ellos, así evitaremos a tiempo mayores complicaciones y podremos acudir al médico en caso de gravedad mayor. Por lo demás, las recetas caseras y naturales, o simples recomendaciones pueden ayudarnos a encontrar alivio.